institucional

24-05-2021

De cómo pasamos a “debemos cuidar los dólares por que se acaban” a “prescindamos de los dólares genuinos provenientes de ventas al exterior”

Las EXPORTACIONES DE CARNE EN EL OJO DE LA TORMENTA


Las EXPORTACIONES DE CARNE EN EL OJO DE LA TORMENTA


Cuándo todos presumíamos que no era momento para aplicar medidas que afectaran seriamente el ingreso de divisas en nuestro país, volvió a suceder: una medida cae de lleno sobre uno de los sectores que estaba recomponiéndose de crisis anteriores y arroja al último de los subsuelos, todo el esfuerzo realizado en este tiempo para abrir nuevos mercados y sobre todo para sostenerlos. #Posición de CaCESFe # Compartimos nuestra opinión publicada oportunamente en los medios.

Otra vez el campo como epicentro de la pelea y toda la artillería puesta sobre uno de sus productos emblemáticos, la carne; producto que no necesita demasiados esfuerzos para generar en el consumidor esa asociación entre producto – país al que pertenece.

No es objeto de esta declaración, repetir hasta el hartazgo los fundamentos expuestos por los especialistas en la materia; sólo queremos concentrarnos en los perjuicios enormes que genera en el sector propiamente dicho (carne), sino en muchos otros, que procesan productos a partir del ganado vacuno (cueros  y demás subproductos).

En este aspecto, las pérdidas son enormes y recuperar en todo o en parte algo de lo perdido, llevará años; es más muchas de ellas se generaron a partir de la implantación del mínimo rumor sobre esta medida.

Merecen destacarse:

- Rescición de contratos por miedo a quedarse sin mercadería por parte de compradores internacionales.

- Interrupción de procesos de certificación necesarios para acceder a determinados mercados (ej: Procesos de certificación Kosher).

- Afectación directa a la próxima renovación de la cuota Hilton (Nota: Si bien, la Res. MAGYP 75/2021 la exceptúa, junto a otros cortes, apuntamos al tema "credibilidad").

- Retracción en la compra de animales por parte de los frigoríficos para ajustar stocks a demanda internacional (restringida por la medida).

- Afectación directa al personal ocupado en los frigoríficos exportadores como consecuencia de la caída de la facturación.

- Descreimiento de la seriedad de los exportadores de carne, el que luego se hace extensivo a exportadores de otros sectores y/o productos.

Vale recordar los efectos de medidad similares en nuestra historia reciente, que derivaron en reducción de oferta de carne y subproductos que requirieron ser importados, aumento de precios internos, pérdida de competitividad de los frigorificos exportadores por mala integración ( colocación total de la totalidad de los cortes ) y pérdida de mercados contra países de la región ( Paraguay por ejemplo), los que históricamente veían a Argentina como una referencia.

Adicionalmente, y en contrasentido a la medida tomada, la exportación no sólo genera desarrollo a la industria local sino que es y debe ser desarrollada como un complemento a la misma y el caso de la carne es un ejemplo perfecto ya que gran parte de lo exportado no compite con el consumo interno.

Estos, son sin duda, alguna de las graves afectaciones que provoca medidas como éstas. Por eso debe preocuparnos y gestionar un urgente cambio que permita garantizar una verdadera política de comercio exterior que haga crecer al país.

Para este tipo de políticas a largo plazo no debe haber grietas; es por ello, que adherimos plenamente a los dichos de nuestro Gobernador, en el que claramente expresa que este no es el camino y que la solución es incrementar la producción, no cerrar las exportaciones.

Es necesario fortalecer todos los sectores; pero productos como éstos, que permiten la identificación del país y sirven como punta de lanza para facilitar el ingreso de otros productos, deben realizarse los mayores esfuerzos.

Nunca es momento, pero mucho menos éste es el indicado para retroceder y perder mercados. Muchos sectores quedaron fuera de carrera luego de la pandemia; el comercio exterior ha logrado sostenerse. No seamos nosotros artífices de una destrucción sin sentido para luego lamentarnos por todas las pérdidas de mercados y puestos de trabajo.