institucional

01-04-2020

Información importante suministrada por nuestro socio UNITED RISK CONSULTANTS

El seguro de crédito y la pandemia


El seguro de crédito y la pandemia


En momentos como los que estamos viviendo, debido a la retracción de los mercados, una empresa necesita intensificar las operaciones fronteras afuera y, consecuentemente, es el momento preciso para evaluar la conveniencia de un Seguro de Crédito. Sabemos el esfuerzo que hacen los exportadores argentinos para poder comercializar sus productos/servicios y, hoy más que nunca, queremos estar presentes y acercarles a todos ellos nuestro asesoramiento y servicio en el uso del Seguro de Crédito.

No tenemos dudas de que el COVID 19 se constituye en un antes y un después, donde muchas de las formas de encarar los aspectos cotidianos de una empresa van a cambiar. Serán distintas muchas prioridades, y habrá que analizar para el futuro inmediato ciertas acciones que nos permitan continuar con la operatoria con “mínimo riesgo”. 
 
En ese sentido, es que pensamos que asegurar el cobro de las operaciones será un tema muy importante que debe ser evaluado en profundidad, ya que esta pandemia no tiene efectos solo sobre ciertas empresas sino sobre el conjunto de ellas, en lo inmediato o diferidas en el tiempo, pero inevitablemente todas deberán enfrentar sus consecuencias.
 
Si bien, muchas de los exportadores venían vendiendo con PAGOS ANTICIPADOS, la situación va a ser difícil de mantener por las complejas derivaciones de esta peste. Seguramente los compradores del exterior necesitarán acceder al financiamiento y utilizar distintas líneas de CREDITO. 
 
Puede ocurrir que, a pesar del historial de cada cliente, la situación actual implique un cambio, involuntario por cierto, en su comportamiento a la hora de hacer frente a las obligaciones contraídas. Para evitar poner en riesgo el flujo de caja del exportador, existen herramientas financieras que permiten cubrir el “no pago” y, de esa manera, no atentar contra la rentabilidad del negocio.
 
A su vez, al estar estas ventas aseguradas, sería más simple poder anticipar el cobro de la parte mayoritaria de su facturación, para evitar descalces financieros de operaciones futuras (empleando el descuento sin recurso). Existen varios instrumentos para enfrentar y minimizar el riesgo de no cumplimiento de pago en las condiciones pactadas. Entre las más usadas están:
Carta de Crédito 
Cobranza Documentaria 
Seguro de Crédito
 
En el mundo, el uso de la Carta de Crédito como instrumento ha ido disminuyendo con el paso del tiempo. Diríamos que se trata de operaciones que se pactan cuando una de las partes es más débil en términos económicos y la otra puede imponer sus condiciones casi unilateralmente.
 
Entre las principales razones por la que cada vez vemos menos este tipo de instrumento están:
 
Es una operatoria muy estructurada y de cumplimiento muy estricto con cláusulas y documentación (muchas de ellas de difícil cumplimiento, ya que las mismas van desde exigencias logísticas, de calidad, de semántica de documentos, de certificaciones especiales, etc.).
 
En una Carta de crédito, la garantía de cobro para el exportador es el Banco que designó el importador. Muchas veces ocurre que esta entidad bancaria es menos confiable que el importador mismo, por eso es necesario “confirmar” el cobro a través de un Banco local en Argentina, lo cual es un costo adicional. 
 
Los Bancos intervinientes tienen además otros costos que debe soportar el exportador y también el importador, algunos significativos por tratarse de valores absolutos que resultan importantes en el valor de la exportación. Por ejemplo, el exportador debe hacerse cargo de las comisiones por notificar, por verificar documentación, por informar errores, por remitir documentación al Banco del exterior, por las modificaciones solicitadas, etc.
 
Pero lo más importante es saber que, si se cumple con todos los requisitos de la Carta de Crédito, el exportador cobrará en el plazo previsto. Pero, de no cumplir con alguna de las cláusulas o tener alguna discrepancia semántica en los documentos de exportación, la misma pierde su efectividad (se dice que “va a conformidad”) y esto significa que la operación pierde la garantía del Banco emisor/confirmador y se vuelve una operación sin ninguna garantía de cobranza.
 
Entonces el exportador queda con su material en tránsito al destino, a voluntad del pago del importador.
 
Entre los otros instrumentos que se utilizan tenemos la Cobranza Documentaria. Vale hacer la aclaración que, la misma en si no es una garantía de pago sino una forma a través de la cual los bancos hacen de intermediarios de la entrega de la Documentación original de exportación. Pero muchos exportadores la utilizan porque cobran un anticipo a su cliente y remiten los documentos de exportación a través de un banco contra el pago del saldo de la exportación. Aquí la “supuesta garantía” vendría a ser que no se entreguen los documentos originales (entre ellos el Bill of lading) hasta que el importador no pague la diferencia. Pero, el exportador podría encontrarse con la situación de que el material llegó al puerto de destino, y el importador no pagó la remesa y tampoco retiró la Documentación de su Banco intermediario. Esta situación generalmente ocasiona costos adicionales tales como: alquiler de depósito fiscal en destino, riesgo de pérdida de valor de la mercadería, necesidad de revender el producto a otro cliente porque el importador original no se decide a aceptarlo, pérdida eventual de la mercadería porque no hay posibilidad de depósito en destino, bonificación importante al importador para que acepte el material, cambio de consignatario en el Bill of Lading ad referéndum de los tiempos en los que puede llevarse a cabo y con las exigencias que suelen pedir los armadores para este tipo de modificaciones, etc. De manera que, si bien este instrumento es una opción para casos de pago contra documentos, se trata de un crédito directo al cliente sin garantía alguna.
 
Finalmente, el Seguro de Crédito a la exportación, es sin dudas, a nuestro entender el mejor instrumento para cubrir el riesgo de incumplimiento en una compraventa internacional. 
 
La Compañía de seguros avala generalmente entre el 80-90% del crédito que se mantiene con el cliente y ejerce una vigilancia permanente de los clientes con quienes se está interactuando y están calificados.
 
Este Seguro cubre no solo la insolvencia de derecho (que es la que se declara judicialmente, como podría ser en nuestro país la quiebra o el concurso preventivo), sino también la insolvencia de hecho, que sería la falta de pago prolongada en el tiempo sin mediar procedimiento judicial y el riesgo político (que estaría dado por la imposibilidad de pago del cliente del exterior por una situación de guerra o similar en el país del cliente o por decisiones gubernamentales que impiden el cumplimiento del contrato o del pago pactado).
 
Conviene señalar que la litigación entre el asegurado y el comprador puede suspender el efecto de la garantía del seguro (falta de pago por problemas de calidad en el producto o disputa en los precios). No obstante, si resueltos esos problemas, el cliente no pagara, los saldos impagos resultantes, estarían cubiertos por este seguro. 
 
La operatoria es simple. Se necesita que la Compañía de seguros califique a los clientes del exportador previo a la venta y les autorice el límite de crédito que se necesita para soportar las ventas con el plazo requerido. No existen exigencias adicionales de formalidad a excepción de tener la documentación de respaldo que es normal en cada exportación (factura, Bill of Lading y órdenes de compra o venta o emails intercambiados entre las partes que soportan la venta).
 
Respecto a la denuncia de los siniestros, los plazos para informar a la aseguradora son lo suficientemente amplios como para negociar con el cliente y flexibles como para siempre pensar que la recuperación extrajudicial es mejor que cualquier otro camino. No hace falta que el exportador genere reclamos especiales de pago a excepción de los que normalmente lleva a cabo. Pero si una ejecución judicial fuera necesaria, la Compañía de seguros tiene todos los recursos para hacerlo en el país del cliente. 
 
Además de proteger las transacciones comerciales, el uso del Seguro de Crédito conlleva otros beneficios como, por ejemplo, potenciar la venta en nuevos mercados, conocer la real capacidad de pago de los clientes, generar condiciones de venta diferenciales en mercados clave, y realizar políticas comerciales agresivas, evitar comisiones bancarias, flexibilidad en la operatoria ya que pueden cursarse los documentos vía Courier directo al cliente, todo ello garantizando el cobro de las operaciones lo cual se traduce en un negocio más sólido. Adicionalmente, el hecho de tener aseguradas las facturas con este tipo de compañías de seguro, permite el descuento de facturas de exportación, lo cual da un plus de financiamiento muy importante en estos momentos donde no hay prefinanciaciones disponibles para todos los exportadores. 
 
En Argentina, actualmente, hay solo 3 compañías que están operando en el ámbito internacional y doméstico. Pero fuera de nuestro país, hay más de 20 que se desempeñan en este rubro con diferentes modalidades complementarias con lo que ofrecen las aseguradoras locales y que llevan más de 50 años de actividad ininterrumpidamente. De manera que no hay dudas de que el mercado es serio, confiable.
 
Sin embargo, operar con estos seguros supone “cierto conocimiento del tema”, el que puede obtenerse a través de distintos servicios profesionales provistos en la misma póliza.
 
Un asesoramiento personalizado sobre esta cuestión no solo abarca las formalidades del uso del seguro, sino también permite tener múltiples opciones de gestión y posibilidad de maximizar su uso, sobre todo cuando el aseguramiento comienza a aplicarse como una verdadera herramienta de preservación de cobranza y de marketing de mercado. 
 
Por lo expuesto, queremos acercarnos a todas las empresas exportadoras porque contamos con la experiencia necesaria para poder acompañarlos a utilizar esta herramienta. Si bien en Argentina el Seguro de Crédito es aún utilizado por muy pocos exportadores y en general no existe la figura del apoyo técnico que ofrecemos, estamos convencidos de que, en esta coyuntura, resulta indispensable su evaluación. Sin costo adicional para la empresa que toma la póliza, ya que el servicio está incluido en la prima que se abona anualmente. Creemos que nuestra asistencia en lo técnico puede brindarles solo BENEFICIOS. 
 
United Risk Consultants cuenta con más de 40 años de experiencia operando en diferentes partes del mundo, con sede en Dallas/USA, y oficinas en Argentina, Colombia, México y Uruguay. 
 
Nuestro equipo de trabajo está liderado por Roger Cunningham, representante oficial del EXIM Bank quien, luego de trabajar 20 años como Broker del Grupo Techint, ha invitado a formar parte de su Team a Adriana González, ex Gerente Corporativa de Créditos de Ternium, una de las empresas del Grupo, por lo que hoy aporta su vasta experiencia en la materia. 
 
Este tema posee muchas aristas adicionales que solo especialistas, técnicos y profesionales como los que integran este equipo, podrá seguir brindándoles a través de consultas y charlas virtuales.
 
 
JULIETA BAYUGAR
CEL. +54 9 11 2294 7580 
 
ADRIANA GONZALEZ 
CEL +54 9 221 564 3188