20-06-2018

Enfrentando juntos un escenario mundial desafiante

La convergencia entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR


La convergencia entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR


El presente documento ha sido preparado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) con motivo del seminario MERCOSUL-Aliança do Pacífico: Reforçando os Vetores da Integração, que se realizará en Brasilia el 5 de junio de 2018. Además de caracterizar las relaciones comerciales y de inversión entre ambas agrupaciones, se presentan propuestas para profundizar el acercamiento entre ellas, a partir de los contenidos de la hoja de ruta definida por sus ministros de relaciones exteriores y comercio en abril de 2017.

El Prólogo escrito por Alicia Bárcena,  Secretaria Ejecutiva Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) continúa diciendo:

"El período transcurrido desde la publicación de La Alianza del Pacífico y el MERCOSUR: hacia la convergencia en la diversidad ha estado marcado por profundos cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos que están transformando el escenario mundial.

Luego de prácticamente una década de lento crecimiento económico desde la crisis financiera de 2008, por primera vez todas las grandes regiones de la economía mundial están creciendo, lo que está impulsando un mayor dinamismo en los países de la región.

Sin embargo, existe una creciente incertidumbre sobre si el nuevo dinamismo se mantendrá en el largo plazo.

La cooperación multilateral y el orden comercial de la posguerra están hoy sometidos a fuertes cuestionamientos por parte de algunos actores clave del sistema internacional, en tanto se agudizan las tensiones geopolíticas en distintas regiones.

Por su parte, la revolución digital está reconfigurando aceleradamente la economía mundial y, con ello, las relaciones laborales y sociales y los equilibrios de poder entre países y regiones.

En los países desarrollados crecen los cuestionamientos a la globalización y sus efectos, en particular una desigualdad de ingresos cada vez mayor.

Con ello ganan fuerza las voces que llaman a cerrar las fronteras a la migración y al comercio. América Latina y el Caribe observa esta tendencia con enorme inquietud.

Asistimos a una crisis de la hiperglobalización, es decir, de una globalización que carece de la gobernanza necesaria para atenuar sus efectos disruptivos en los planos económico, social y ambiental.

En una coyuntura tan turbulenta como la actual, profundizar la integración regional no es una opción sino un imperativo. América Latina y el Caribe sigue siendo una de las regiones con menores índices de comercio intrarregional del mundo.

Apenas el 16% de sus exportaciones se dirige a la propia región, muy por debajo del 50% que registran Asia oriental y América del Norte, y del 64% de la Unión Europea.

Asimismo, los encadenamientos productivos entre países de la región son, en general, escasos y débiles. La reducida participación de la propia región en el comercio exterior latinoamericano es muy preocupante, porque el mercado regional es el más propicio para la diversificación productiva y exportadora que los países de la región requieren con urgencia.

Para la mayoría de los países latinoamericanos la región es el mercado al que se exporta una mayor variedad de productos y además el principal destino para las exportaciones de manufacturas.

Asimismo, la mayoría de las empresas exportadoras latinoamericanas, en especial las pequeñas y medianas empresas (pymes), dependen del comercio intrarregional para sobrevivir y crecer.

El mercado regional es también fundamental para alcanzar las economías de escala y de aprendizaje que permitan a los países de la región hacerse más competitivos internacionalmente.

Por otra parte, el poder de negociación de la región en los distintos foros internacionales aumentaría significativamente al disponer de un espacio económico integrado.

Por las razones expuestas, la CEPAL ha apoyado el proceso de “convergencia en la diversidad” entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR desde que fue propuesto inicialmente por el Gobierno de Chile en 2014.

En efecto, dado el fuerte peso económico y demográfico de ambas agrupaciones, la convergencia entre ellas se convertiría en un poderoso catalizador de la integración de la región en su conjunto.

Se trata de una propuesta innovadora, basada en un enfoque de avances graduales que permitan generar las condiciones para plantearse objetivos más ambiciosos.

A la luz del actual contexto internacional, se hace necesario intensificar el proceso de convergencia, que hasta ahora ha tenido un carácter principalmente exploratorio.

Los Gobiernos de los países miembros de ambas agrupaciones han dado recientemente claras señales de querer avanzar en esa dirección.

Con el presente documento, la CEPAL busca aportar propuestas concretas para transitar hacia una nueva etapa, caracterizada por una agenda pragmática, orientada a la acción y que ofrezca beneficios compartidos. 

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