11-07-2012
Informes sector automotriz y motos
Informes sobre la ruptura del ACE 55 y su impacto en el desarrollo del sector automotriz; y los desafíos para el sector de motos; elaborado por la Consultora abeceb.com
El sector automotriz, que ha sido uno de los pilares de la industria en los últimos años, hoy atraviesa por algunas dificultades coyunturales como la desaceleración de la demanda desde Brasil y otras de tipo estructural, que llevaron a una progresiva pérdida de inserción en otros mercados del mundo. Ante este panorama, la suspensión del acuerdo automotriz con México viene a echar más nafta al fuego y va en sentido contrario con el modelo de desarrollo trazado para el sector, con un perfil netamente exportador.
La finalización del convenio firmado con México quedó enmarcada como una medida más dentro de la política general del Gobierno en pos de cuidar el saldo comercial para conseguir los dólares que hoy escasean, aún a riesgo de perjudicar la dinámica productiva de algunas actividades económicas. Durante los últimos años se alcanzó un déficit creciente en el intercambio de autos con México, que llegó en 2011 a los U$S 832 millones, revirtiendo una situación que hasta 2007 era superavitaria para Argentina. Sin embargo, esto no es más que un diagnóstico, ya que el verdadero problema que no está siendo tratado, responde a cuestiones asociadas con el deterioro de la competitividad de la industria automotriz local.
En el último tiempo, México fue consolidando su posición en el sector automotriz regional sobre la base de bajos costos de producción, escala significativa, una mayor oferta renovada y creciente inserción en América Latina, incluyendo Argentina y Brasil. Contrariamente, ambos países sudamericanos vieron mermar su competitividad productiva, hecho que generó mayores dificultades para acceder al mercado azteca, a pesar de las preferencias arancelarias.
Mientras la inserción de vehículos argentinos en México se debilitó (en 2005 el share era 4,5% en 2005 con 11 modelos ofertados, en 2012 es sólo 1,3% en 2012 con 3 modelos exportados), el acceso de los vehículos mexicanos en el mercado local creció a pasos agigantados (de 1,5% en el mercado local en 2005 a 6,7% en 2012, e incluso había llegado a 9,5% el año pasado, con una oferta actual de 13 modelos).En Brasil, por su parte, se dio un comportamiento similar al de la Argentina.
Frente a esta dinámica Brasil en primera instancia y Argentina luego, plantearon la necesidad de rever los términos del convenio bilateral con México en el marco del ACE 55, que fijó en 2002 las pautas para el establecimiento del libre comercio de vehículos entre los países integrantes del Mercosur y los Estados Unidos Mexicanos.
En el mes de abril pasado, Brasil logró renegociar un acuerdo particular con el país azteca, que establece cupos para el flujo comercial de vehículos durante los próximos tres años y modificaciones en las exigencias de contenido local incorporado. Argentina, en cambio, no logró que México acepte discutir nuevas condiciones para el vínculo bilateral.
Argentina tomó la decisión unilateral de suspensión del acuerdo, justificando también que la definición de cupos en el acuerdo Brasil-México puede generar desvío de vehículos mexicanos hacia nuestro país. Este tipo de determinaciones, que atacan el problema y no sus causas, surgen a raíz de un situación coyuntural de obtener divisas y no como una política sectorial que busque apuntalar al sector automotriz para seguir desarrollándolo en su escala de mercado. No sólo porque expone a nuevas rispideces con México y potencialmente con otros socios, sino también porque al afectar las condiciones de acceso a mercados externos podría perjudicar las estrategias globales de inversión de las terminales y por lo tanto las decisiones de producción en nuestro país.
FUENTE: abeceb.com





















