25-08-2023

Anuncio del Presidente / Repercusiones

Argentina se incorporó a la Alianza de los BRICS


Argentina se incorporó a la Alianza de los BRICS


En un mensaje transmitido desde la Quinta Presidencial de Olivos, el mandatario afirmó que “nos hemos incorporado a la alianza de los BRICS” y, de esta manera, “damos un nuevo paso en la consolidación de la Argentina fraterna y abierta al mundo que siempre soñamos”. En este caso, como “protagonistas de un destino común en un bloque que representa más del 40 por ciento de la población mundial”.

El presidente resaltó que “se abre un nuevo escenario para la Argentina”, y aseguró que buscar la integración con diferentes instancias a nivel regional y mundial “es una política de Estado, porque está probado que de ese modo aumentamos nuestras posibilidades de abrir nuevos mercados, de consolidar los existentes, de favorecer los flujos de inversión creando empleo, de aumentar las exportaciones y de desarrollar la aplicación de nuevas y mejores tecnologías”.

Tras repasar que durante el transcurso de 2022 “comenzamos las gestiones para el ingreso de la Argentina a los BRICS”, Fernández destacó que haber logrado conformar ese bloque es para el país “una nueva oportunidad” que “nos fortalece”, aunque “no excluye otras instancias de integración, y menos todavía la orgullosa pertenencia argentina al sistema multilateral de las Naciones Unidas”.

No obstante, el mandatario puso en valor que “el difícil contexto global confiere al bloque una relevancia singular y lo constituye en un referente geopolítico y financiero”, que actualmente representa “el 24 por ciento del PBI global, el 16 por ciento de las exportaciones y el 15 por ciento de las importaciones mundiales de bienes y servicios”.

En términos de comercio exterior argentino, los actuales cinco países que integran los BRICS representan para la Argentina el 30 por ciento del destino de nuestras exportaciones. Por eso, dijo, “aumentar la capacidad de exportación a los países miembros, así como fortalecer nuestras oportunidades comerciales con países que mantienen relaciones de segundo orden con ellos, es una oportunidad que se nos presenta”.

El mandatario evaluó que los BRICS “juegan un papel determinante en la exigencia de diseñar una arquitectura financiera mundial que tenga en cuenta las necesidades de crecimiento, comercio, inversión y bienestar social”, en un contexto marcado “por la crisis del sistema multilateral, la desaceleración de la economía mundial, fenómenos de inflación generalizada y la insostenibilidad de deudas externas”, además de “una profundización de la brecha Norte –Sur entre naciones”.

En este sentido, apuntó que de acuerdo con la FAO, los BRICS son los países que están “preparados para liderar la erradicación del hambre y la pobreza mundial en el 2030”; y sostuvo que además de tener “un deber moral humanitario para evitar el crecimiento de las hambrunas”, también hay allí “una oportunidad de presencia internacional de la Argentina gracias no solo a la productividad de nuestro suelo sino a la potencia de la agroindustria y la biotecnología”.

Asimismo, consideró que “no es una cuestión menor subrayar que el reclamo argentino para resolver la disputa de soberanía de la Cuestión Malvinas tiene en este foro a países que acompañan una resolución pacífica y negociada, tal como lo dispusieron diversas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas”.

Por último, el presidente expresó que la política exterior argentina se guía por una “búsqueda permanente de mayores márgenes de justicia y bienestar para su población”, y que en el camino a su concreción “Argentina no debe desaprovechar ninguna instancia de integración que sirva para potenciar su crecimiento”, y aprovecharlo “en bien de las argentinas y los argentinos, y en especial de quienes más lo necesitan”.

Fuente: Cancillería Argentina https://www.cancilleria.gob.ar/es/destacados/alberto-fernandez-nos-hemos-incorporado-la-alianza-de-los-brics

REPERCUSIONES

El acuerdo con los BRICS es inoportuno y debería pasar por el Congreso - Por Marcelo Elizondo

Decisiones de este tipo afectan la reputación de un país que no va a tener tanto poder en el bloque.

Los BRICS es una alianza de cinco países: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Al principio, eran cuatro y Sudáfrica se sumó hace poco. Es un acuerdo de países que no son desarrollados, no son los más grandes, que se unieron entre sí no por razones comerciales. No es un tratado de libre comercio, ni un acuerdo de promoción de inversiones, ni una alianza regulatoria para bajar costos de ingreso de un producto de un país en otro. 

Es un acuerdo para que los países, a través de sus gobiernos, hagan confluencia en materia geopolítica o de decisiones políticas. Es más un acuerdo entre gobiernos que entre mercados. Por supuesto, después, puede tener efectos en los mercados. De hecho, el bloque tiene una herramienta que es el banco de los BRICS, es una entidad creada y fondeada por estos países que financia proyectos de inversión de sus miembros a través de los gobiernos. Por lo tanto, tiene algunas herramientas de fomento, pero el principal motivo de la creación es más geopolítico, de influencia, de generación de una voz única, de evaluar entre sí políticas comunes, pero no de integración de mercado. No es un acuerdo comercial convencional como el que tenemos con el MERCOSUR.

El banco de los BRICS es el principal ejemplo de colaboración entre sus miembros, aunque es bastante reciente, fue creado hace uno o dos años y el acuerdo tiene unos 10 años. Hay un liderazgo importante del presidente Lula Da Silva en el bloque porque logró imponer como presidente de este banco a la expresidenta de Brasil, Dilma Rouseff. Podría decirse que este ente es el mayor éxito de los BRICS, que no solo financia proyectos de los miembros, sino que tienen muchos socios que no pertenecen al bloque.

En cuanto a decisiones geopolíticas, se pueden estudiar las determinaciones del presidente brasileño. Si uno mira el posicionamiento del presidente Lula desde que asumió su nuevo mandato, se puede observar que se ha movido en bastante consonancia con los intereses de los BRICS. Incluso, siendo que la gran discusión geopolítica en el planeta hoy es la invasión de Rusia en Ucrania, el presidente Lula ha puesto a Brasil en una posición muy equidistante, muy intermedia, no se ha jugado. De hecho, recibió al canciller de Rusia en Brasilia, se ha resistido a tomar partido a favor de las sanciones contra Rusia.

Es posible que esto indique un interés personal de liderazgo en el bloque o, quizás, una visión geoestratégica de parte de Lula. Lo que es evidente es que hay una comodidad en la posición entre China, Rusia y Brasil. India juega a medias en todo, es un país que quiere ser equidistante en todo, tiene sus diferencias con China, pero probablemente, el momento de más cercanía entre tres de los cinco sea la posición frente a la guerra. China está bastante cerca de Rusia y Brasil ha tratado de no jugar en contra de los intereses rusos, por lo menos, no adhiriendo a las sanciones que le ha impuesto Occidente a Rusia. Si bien la India se mantiene equidistante, esto la hace estar en una posición más cómoda para Rusia, porque no ha tomado partido por las sanciones occidentales.

Es posible exportar sin pertenecer a un acuerdo de comercio

Hay distintos tipos de acuerdos entre países en el mundo. Algunos son más geopolíticos, como los BRICS, como el G7, que es una mesa informal entre las principales potencias y no tiene una creación institucional regulativa, pero se juntan para tomar decisiones comunes. Hay otros tipos de acuerdos que son más comerciales, como un tratado de libre comercio, que reduce aranceles, crea normas comunes para fomentar la integración de las economías, por ejemplo, la Unión Europea.

Nosotros no tenemos ninguno de estos tipos de acuerdos con China. Sin embargo, este es el segundo principal mercado para nuestras exportaciones. La India, este año, fue el quinto, pero fue el tercero. Las exportaciones a la India bajaron un poco este año por nuestros problemas climáticos y menor cosecha. Vendemos mucho en China y la India sin ser, hasta ahora, miembro de los BRICS, incluso, con alguna discriminación en contra. Por ejemplo, nosotros le vendemos vinos a China y Chile también le vende vinos, pero este último tiene un acuerdo de libre comercio con el país asiático, los vinos chilenos entran a China pagando arancel cero, mientras que los vinos argentinos entran pagando un arancel y algunos otros tributos que es más de 10% porque no tenemos ningún tipo de acuerdo. Por lo tanto, se puede vender igual, solo que se vende en peor condición porque los costos de ingreso son mayores que los de tu competencia.

¿En qué se puede beneficiar la Argentina al ingresar a BRICS?

Primero, BRICS no es un acuerdo comercial, sino un acuerdo de geopolítica; es más un acuerdo entre gobiernos que entre mercados. No hay apertura de mercados, no hay reducción de aranceles, no hay confluencia regulativa para bajar costos, no hay promoción de inversiones. Es un acuerdo entre gobiernos para tomar decisiones comunes. Por lo tanto, en términos comerciales, no hay beneficios inmediatos. De hecho, si hubiese un tratado comercial para entrar en los BRICS, esto debería ser tratado en el Congreso. El artículo 75 de la Constitución obliga a que, cuando haya un tratado con otro país, deba ser aprobado por el Congreso y, acá, el ingreso es un poco más informal.

Efectivamente, es inoportuno el acuerdo, por dos razones. Primero, por razones domésticas. El presidente está firmando la adhesión a un pacto, adhesión que se va a concretar a partir del 1 de enero, cuando este Gobierno ya no esté. Sería recomendable conversarlo con el resto del sistema político argentino. De hecho, lo más correcto sería fomentar una discusión en el Congreso en esta materia, porque más allá de que, quizá, no sea obligatorio por el tipo de pacto, la Constitución prevé claramente que las alianzas con potencias extranjeras tienen que pasar por el Congreso.

Este acuerdo también es inoportuno en términos internacionales, porque estamos entrando en una alianza en la que está Rusia, que es el gran objetado en el sistema multilateral. Es curioso que el presidente Alberto Fernández anuncie “Argentina sigue fomentando el multilateralismo” cuando nos estamos aliando en un pacto en el que está Rusia, que es el gran objetor del multilateralismo y del mundo con reglas.

Al menos en términos de oportunidad, no es el mejor momento; tampoco en términos internacionales.

Por otro lado, el banco de los BRICS presta poca plata, porque todavía no está muy capitalizado, no está muy fondeado. Hay que poner dinero para entrar, aunque no es caro entrar.

La verdad es que todo esto es consecuencia de que la Argentina está fuera de los mercados internacionales. Al estar dentro de la economía mundial de financiamiento a través de los organismos tradicionales o de financiamiento privado, los países financian proyectos. No se necesita ir a los BRICS, que prestan poca plata y que condicionan políticamente.

Por otro lado, entraríamos con Irán, con quien tenemos un problema no resuelto; con Rusia, que tiene problemas con el mundo. Entraríamos con China, que está bastante objetado, hay sanciones contra él en muchos países, no solamente en los Estados Unidos: Canadá expulsó empresas chinas, la Unión Europea detuvo la evolución de un tratado de promoción de inversiones, no lo aprobó en el parlamento europeo por objeciones con el país asiático. Decisiones de este tipo afectan la reputación de un país que no va a tener tanto poder en el bloque.

La Argentina está tan mal que no es fácil estar peor. En todo caso, esto es algo que confirma una posición de muy mala reputación que la Argentina tiene en el mundo. En las últimas discusiones, el país ha estado simpático con Venezuela y Nicaragua; ha estado bastante tibio para condenar la invasión rusa hasta que avanzó un poco más. Esta es una mancha más al tigre, lo que contribuye a la mala reputación, pero es una mancha que, en este caso, puede ser permanente, porque al entrar en un bloque en el que va a seguir, el país se vuelve menos elegible.

Hay un trabajo de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) que se publicó hace poco, que dice las relaciones económicas entre los países están cada vez más relacionadas con la simpatía política, con la confluencia institucional, donde hay democracias, donde hay apertura, instituciones. No hay una renacionalización, no hay una desglobalización, pero hay un creciente acercamiento de países según sus afinidades políticas. Acá, la Argentina está jugando un partido que no sé si es el que le conviene.

No está claro cómo es el proceso de aceptación para el ingreso de Argentina, fueron los BRICS que aceptaron que la Argentina entrara. Queda esperar si antes de que termine el Gobierno de Alberto Fernández se termina el proceso de adhesión formal de la Argentina porque, a lo mejor, ni eso ocurre. Segundo, claramente, se puede salir, Argentina ha salido de pactos, como por ejemplo, el tratado de los Países no Alineados, cuando asumió el presidente Menem, que era mucho más complejo, había que aprobarlo en el Congreso, pero se puede salir.

Sin embargo, el país no está dando una buena imagen. Las políticas exteriores de los países suelen ser políticas de Estado. Los países tienen intereses que son más o menos permanentes, más allá de los cambios de gobierno. Esto, Argentina no lo logra, es un problema serio de los bandazos según quién gobierna y eso, además, la hace poco confiable.

Supongamos que entramos y salimos. ¿Cómo hacemos para que nos crean aquellos que están contentos con que salimos, pero tenemos el riesgo de volver a entrar después? Hay que tratar de tener una política exterior más allá de los gobiernos que sea confiable en términos de permanencia por defensa de intereses y eso la Argentina no lo sabe hacer.

Fuente: https://www.notiar.com.ar/index.php/economia/126994-el-acuerdo-con-los-brics-es-inoportuno-y-deberia-pasar-por-el-congreso-por-marcelo-elizondo

Nota: Junto a la República Argentina, se sumarían como miembros plenos a partir del 1/1/2024, estos países Egipto, Etiopía, Irán y Arabia Saudita (punto 91 de la Declaración de Johanesburgo que se adjunta (agradecemos la gentileza de José Llorente).

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