11-11-2016
Por Gustavo Segré
¿Qué Brasil podemos esperar para el 2017?
Brasil es un país que comenzó el año de una forma y lo terminará de otra. La salida de la Ex Presidente Dilma Rousseff y la asunción del actual Presidente Michel Temer cambió todo el escenario político y sobre todo económico del principal socio de nuestro país. Tiene más problemas que alegrías por delante pero lo cierto es que el mercado local e internacional están viendo con gran optimismo el cambio del gigante de América del Sur. Sumate al Seminario sin cargo del 22/11 en Santa Fe!
Si bien el nuevo Presidente no es una persona popular, queda claro que las manifestaciones en su contra van perdiendo fuerza y el temor que se puedan retirar los beneficios sociales de los más necesitados se va disipando.
Si mejora la economía, mejorará su imagen y Temer sabe que está contra reloj para conseguir estos resultados.
Analizando algunos indicadores vemos que el dólar bajó de R$ 4.13 en enero 2016 para R$ 3,22 (en el momento de cierre de esta nota) perdiendo 22,03% de su valor.
La bolsa de valores de San Pablo subió de los 39.950 puntos a comienzo de enero de 2016 para 63.299 puntos (en el momento de cierre de esta nota), recuperando el 58,44 % de su valor.
Falta mejorar los indicadores de la macroeconomía para comenzar a crecer y para ello son necesarias medidas que requieren de la aprobación del Congreso: Reforma tributaria y política, Reforma de la ley de Jubilación, Flexibilización Laboral y Techo en el aumento del gasto público.
Sobre este último punto, la Cámara de Diputados aprobó en segunda vuelta, la propuesta de Reforma Constitucional para imponer un límite al gasto público que solo podrá crecer de acuerdo al índice de la inflación del año anterior.
Es la primera vez en toda la historia brasileña que un gobierno propone el congelamiento del gasto público, considerando que desde el regreso de la democracia, todo presidente saliente, dejaba el gasto público en términos reales, más elevados que cuando había asumido.
La aprobación del congelamiento del gasto público requiere solo de dos sesiones de Senadores para ser ley y de esta manera Brasil volverá al camino del equilibrio fiscal que perdió en los últimos tres años.
Este límite permitirá que las calificadoras de riesgo puedan dejar de disminuir la nota de Brasil y quien sabe en algunos pocos años, Brasil pueda conquistar nuevamente el Investment grade que perdió en 2015.
Estimamos el equilibrio para el año 2019
Se espera que el próximo año, el Presidente Temer envíe al Congreso la Reforma Tributaria que debe contener como pilares, la igualdad de la edad jubilatoria y una importante pérdida de derechos de los propios Diputados y Senadores.
Tanto la Reforma de la Jubilación como el límite del gasto público evitará un colapso gigantesco en la economía de Brasil que de no contener la sangría podría ir a camino de ser la “Grecia” de las Américas.
Desde el plano político las últimas elecciones municipales de octubre, han confirmado que, según los electores, parece estar agotado el modelo de izquierda que sobre la excusa de la ayuda social, pretendía mantenerse en el poder a cualquier costo (inclusive contrario a la ley, con casos de corrupción que parecen no tener fin).
Los resultados de dichas elecciones muestran un Partido de los Trabajadores reducido a una mínima expresión (perdió más del 50% de las ciudades que administraba, tanto en intendentes como en concejales)
Para tener idea de la crisis política del partido, sobre casi 650 ciudades del estado de San Pablo en que disputo intendente, el Partido de los Trabajadores solo consiguió ganar en ocho.
En este momento, con una crisis institucional de las mayores desde su fundación, con tres ex tesoreros presos, con su mayor figura (el Ex Pte Lula) con dos procesos en cursos y más de 5 investigaciones en desarrollo, el PT busca un lugar en el nuevo escenario político de Brasil y se presentan como nuevas figuras, el actual Intendente de San Pablo, Fernando Haddad y el ex Ministro de Justicia Eduardo Cardoso, dos dirigentes sin acusaciones de corrupción en su contra (hasta el momento)
El tema de Lula es tan complicado que entre otras cosas, su Instituto perdió los beneficios fiscales que tenía para el año 2011, acusado de desvío de finalidad. Lula dice que el instituto se dedicaba a la mejora de la igualdad fiscal y la Afip de Brasil – Receita Federal – indica que solo administraba intereses personales de Lula.
El partido que más gano en los resultados fue el PSDB del ex Candidato Aecio Neves que consiguió elegir en primer turno el nuevo intendente de la Ciudad de San Pablo, João Doria, algo que no ocurría desde que entró en vigencia el modelo de elección por dos turnos en 1992.
El PSDB creció el 15% y gobierna el 25% de toda la población brasileña considerando la población de las ciudades que administra.
El Partido PMDB, del Pte Michel Temer tuvo un crecimiento moderado del 1,2% pero continúa siendo el mayor partido de Brasil y Temer, que fue tres veces Pte de la Cámara de Diputados, sabe cómo usar este poder a su favor.
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