Bruselas, 27 de enero de 2012: La Comisión Europea presenta hoy una serie de propuestas para que los instrumentos de comercio y desarrollo vayan de la mano, a fin de garantizar una verdadera reducción de la pobreza en todo el mundo. Las propuestas están destinadas a reforzar las capacidades comerciales de los países en desarrollo, haciendo que el comercio forme parte de su estrategia de desarrollo. Para garantizar el cumplimiento de su objetivo, la UE estudia actualmente las mejores formas de establecer diferencias entre los países en desarrollo, a fin de que los países más pobres del mundo reciban la mayor ayuda que podamos darles. En la propuesta se resalta el papel del comercio como uno de los factores determinantes para apoyar el desarrollo, estimular el crecimiento y sacar a las personas de la pobreza. Además, la UE pide a todas las economías desarrolladas que igualen sus importantes niveles de acceso al mercado para los países en desarrollo.
Si bien la UE ya proporciona más asistencia para el desarrollo relacionada con el comercio que el resto del mundo en su conjunto, en la Comunicación «Comercio, crecimiento y desarrollo» se evalúan los pasos principales que deben darse próximamente. Por ejemplo: el concepto del grupo tradicional de «países en desarrollo» es obsoleto, habida cuenta del auge de las economías emergentes. Se necesitan políticas de comercio y desarrollo más individualizadas, que vayan más allá de la reducción de derechos aduaneros en las fronteras (reducciones arancelarias) y aborden el problema principal de mejorar el «entorno empresarial».
Para lograr este objetivo, en la propuesta se subraya que los países en desarrollo deben mostrar liderazgo y también hacer frente a sus responsabilidades. Los países en desarrollo deben emprender reformas internas para garantizar que los pobres se beneficien realmente de un crecimiento inducido por el comercio.
El Comisario Europeo de Comercio, Karel de Gucht, ha declarado lo siguiente: «El auge de economías emergentes como India, China y Brasil pone de manifiesto que el desarrollo inducido por el comercio es posible y que unos mercados abiertos pueden desempeñar un papel importante para generar crecimiento. Sin embargo, los que van rezagados necesitan ayuda. Los aranceles mundiales nunca habían sido tan bajos y la UE ya ofrece a los países pobres un acceso muy favorable a su mercado. Lo que cambiará la situación son las cuestiones no arancelarias, como las normas, los servicios, los derechos de propiedad intelectual e industrial, la contratación pública, las infraestructuras y las instalaciones de envasado. Pero ninguna de estas cosas puede funcionar sin gobernanza política».
Los asociados de CaCESFe podrán acceder al texto completo de la comunicación