02-11-2017

El Decreto 893/2017 pone fin al Control de Cambios

Desmontando el control de cambios: fin de la obligación de ingreso de divisas


Desmontando el control de cambios: fin de la obligacin de ingreso de divisas


Argentina es un país que oscila entre opuestos. Ahora es el turno del mercado de cambios. sí comienza el artículo escrito Por CPN Desp. Diego A. Dumont para LA NACION y para CaCESFe.

 Salimos milagrosamente  de la tremenda  crisis del 2001 con un Mercado Único y Libre de Cambios  (ni único ni libre a lo largo de estos años) que trajo consigo un importante aparato de control que implicó cargas administrativas para bancos, la AFIP, exportadores e importadores, despachantes y otros operadores.
 
De a poco, nos fuimos sumergiendo en un contexto de control de cambios que  se mantuvo aún en tiempos de posterior bonanza, y alcanzó su máxima intensidad durante el cepo cambiario, fundamentalmente a través de las declaraciones anticipadas, principalmente con la DJAI, el dólar turista y el dólar ahorro (una agotadora fila para acceder a las divisas).
 
Pero este esquema no era nuevo. Ya había existido control de cambios en Argentina a partir del año 64, luego libertad cambiaria en los 90, ahora llegaba el turno a las restricciones que con el tiempo se hicieron control de cambios, y hoy de nuevo caminamos  hacia a la libertad cambiaria.
 
El  nuevo Gobierno, primero corrigió el tipo de cambio, eliminando el mercado paralelo y después apostó a la gradualidad. Primero extendió el plazo de ingreso de divisas (a cinco y luego a diez años), luego  fue por el lado de las importaciones, eliminando el seguimiento (SEPAIMPO), después se desreguló el ingreso para exportaciones de servicios y ahora es el turno de las exportaciones de bienes. A partir del Decreto 893/2017 recientemente publicado, no requiere de ingreso de divisas, lo mismo que no es éste requisito para el cobro de los reintegros de exportación.
 
Esta medida es adecuada en un contexto sin cepo, donde el dólar flota con libertad y donde el Banco Central tiene respaldo suficiente. Es una carta fuerte la que juega el Gobierno intentando enviar una señal de confianza a las empresas locales y extranjeras. Hay que tener en cuenta que en Argentina el 90% de las exportaciones proviene de unas 750 empresas y que de estas más de la mitad son multinacionales.
 
Por otra parte, con los medios tecnológicos que hay disponibles hoy día, la AFIP actual  tiene los elementos necesarios para combatir con éxito la evasión y la subfacturación, procurando una correcta declaración por parte de los contribuyentes en  sus  ventas y un adecuado ingreso de tributos. Todo esto  alivia la labor de quienes trabajamos en comercio exterior y brinda espacios a tareas más fructíferas.